Thursday, May 24, 2012
Problemas de argumentación
Friday, January 20, 2012
¿Propiedad intelectual de quién?
- El problema base es uno de ética profesional. Tanto el que pone contenido plagiado en la red y recibe dinero por publicidad como quien le da dinero por poner su publicidad en el sitio con contenido plagiado están actuando de manera no ética e, incluso, criminal.
- Las leyes de "protección de propiedad intelectual" en la red deben referirse a estas instancias tramposas, en vez de bloquear sitios.
Friday, July 08, 2011
La profundidad del problema
Los puntos suspensivos no significan nada en este momento, pero estoy medio fastidiado de usar las frases hechas de siempre para emplear la función fática. Tampoco estoy pensando muy bien en este momento y no se me ocurrió nada mejor que "y bueno..." o cosas por el estilo.
Resulta que ayer hubo una firma de autógrafos en Tepisur (allá,
sobre Perriférico, por Six Flags). En realidad hubo dos firmas el mismo día y en el mismo lugar: una de Harry Potter (¡puaj!) y otra de Kojima Hideo (foto; bajada de Wikipedia, pero tomada por Nic Fillingham), creador de obras videojugables como Metal Gear Solid (no es el creador original de la franquicia, pero sí el creador de la misma en su forma actual), Snatchers y Policenauts. Este personaje es un tanto importante en mi vida, pues hizo mi videojuego favorito de toda la vida: Metal Gear Solid para Play Station, allá en 1998. Además, en su honor, bauticé como "Patriots" a los poderes invisibles que nos dominan en la actualidad (es decir, ante quienes responden los líderes mundiales). Mi teoría de los Patriots es más intrincada y no viene al caso, pero baste saber que a Kojima-sama le debo un juegazo y un cacho de mi visión del mundo.
Lo anterior explica (pero no disculpa) mi participación en un evento idolátrico como una firma de autógrafos. En realidad, como experiencia, no tuvo nada nuevo: fue como estar formado para entrar a un concierto en el Circo Volador, sólo que, en lugar de platicar sobre música con los compañeros de cola, platicamos de cosas geeks.
De cualquier manera, lo que nos importa en este momento es cómo un evento, en apariencia tan simple, puede servir para demostrar la profundidad de la estupidez, la indolencia y el contrarrepublicanismo que tienen a esta maquiladora disfrazada de país.
Pues es increíble cómo las cosas pueden estar tan mal a tantos niveles. Aunque quiero aclarar que esta denuncia no es por haberme quedado sin autógrafo, sino por la insensibilidad de los organizadores y la irreflexibilidad de los fans. No sufro por haberme quedado sin la firma de Kojima-sama, pues desde el principio tenía la idea de que era probable quedarme fuera de la jugada por la hora en que podía llegar al lugar del evento. Como trabajo por la mañana, me era imposible de todo punto llegar antes de las 15.30 a Tepisur (Perisur, para los no habituados al spoonerismo), donde se llevaría a cabo la firma. Así pues, sólo fui a intentarlo y reitero que mi queja no es un berrinche de ardido. Entiendo las reglas del juego y sabía a qué me atenía. Peeeeero el problema viene con la bola de culeros que se salen de las reglas, del civismo y del más mínimo sentido de humanidad.
Si nos vamos por orden cronológico, podemos empezar con el fraude del horario. En páginas de Internet, carteles y demás promocionales se decía que la firma de autógrafos sería desde las 17.00 a las 20.00 hrs. Finalmente, a las 19.00 hrs. Kojima ya se había retirado del lugar, lo cual implica un montonal de fans que se quedaron con las ganas de recibir su firma. Esto tiene consecuencias bastante grandes, las cuales abordaremos más abajo.
La segunda cosa es la excecrable práctica del "V.I.P." (es decir, very idiotic people). Hasta donde sé y me pude enterar a partir del fraude de Therion traído por Ekosys (alias Fuckosys) en octubre del año pasado, no es precisamente legal ofrecer "pases V.I.P." en eventos. A menos que el artista, gurú, ídolo de las multitudes, etc., así lo haya permitido o expresado con todas sus letras. Ignoro si Kojima-sama sabía sobre los pases V.I.P. que se ofrecieron para su aparición pública. El caso es que para ganarse este tipo de privilegios, uno suele contestar trivias contra reloj o cosas por el estilo. Pues en este caso, una de las formas "oficiales" (había otra más decente que implicaba fotos y cosplay) para obtener uno de estos mentados pases era llegar al lugar A LAS 08.00 hrs. Imagino que los primeros recibieron su pase y después sólo fue cosa de regresar minutos antes de la hora para pasar primero. El problema es que, por los purititos güevos de alguien, obligaron a algunos a trasladarse desde quién sabe dónde hasta Tepisur (la ubicación tampoco era muy halagüeña) para llegar a una hora en la que la plaza ni siquiera está funcionando realmente. El movimiento en el mall comienza a las 11.00 hrs. Tan temprano lo único que hay abierto son algunos bancos y un par de restaurantes (y creo que ni eso, lo más temprano que he pasado por ahí han sido las 09.00 hrs.).
Así las cosas, supongo que para entretenimiento de un par de enanos emocionales, el reto era estar a las tantas de la mañana en el lugar. Imagínense a qué hora habrá llegado la gente que, para las 08.00 hrs., según testimonios, ya había ochenta y tantas personas. Sepuestamente, si llegabas temprano, aunque no ganaras V.I.P., te daban un numerito para formarte y supongo que con eso ya te podías ir a hacer tarugo por ahí hasta la hora del evento (17.00), semejante a lo que se hace ahora en el Circo Volador, donde llegas con tu boleto el día del concierto, te dan un número y una pulsera y puedes disponer de tu mañana cómodamente hasta una hora antes de la entrada, momento en el cual debes irte a formar según el dígito correspondiente. Quiero pensar que en esta ocasión funcionó igual la mecánica, pero no he tenido confirmación y todavía resta una duda de si tuvieron gente formada durante más de nueve horas.
A continuación, venía la cuestión de la fila. Como se trata de una placita para gente de varo (es decir, hipsters, magnates, ugaldes, milfs y yuppies en su mayoría) y, además de la cosa gamer había también un evento de Harry Potter (como dijo Molotov: "mejor ya no digo / me muero del asco"), la fila frente a la tarima donde iba a estar Kojima-sama sólo albergaba a unas noventa personas más o menos (cuando llegué, escuché que, a uno de los últimos le preguntaban su número y respondía "noventa y tres") y se cortaba: el resto de la fila salía completamente del complejo comercial para acomodarse sobre la banqueta, en Perriférico. Sin embargo, las informaciones del personal de seguridad del lugar no sólo eran inciertas, sino dadas de manera muy desagradable: un débil mental de traje, con chicharito en la oreja, mirándote con condescendencia y hasta diversión por tus esfuerzos por estar con la élite. Mejor un poli del estacionamiento nos supo decir dónde estaba la fila que el esclavo de traje que nomás sabía decir "en el puente rojo", ignorante de que "en" sognifica "sobre" o "dentro", no "debajo", "cerquita" o "por ahí".
Evidentemente, la línea daba la vuelta y llegaba a la parte posterior de Tepisur. Con esto de Aileen, las condiciones de permanencia son obvias: lluvia y frío moderado la mayoría del tiempo, lo cual parece ser una bagatela comparada a los locatarios de la plaza quejándose con el dueño de Tepisur porque la interminable fila de nerds, geeks (yo incluído), dorks, cosplayers, friquis, poseurs y demás fauna, obstruían el acceso a sus tienduchas caras. "El cliente siempre tiene la razón". Pero sólo si tiene varo. Si se trata de un pobretón que busca solamente la firma de alguien que considera importante, entonces está bien dejarlo en la calle bajo la lluvia.
Pero bueno, como sea, ¿no? Todo sea por obtener la firma de Kojima-sama. Ajá... A eso de las 18.00 hrs. todavía no avanzábamos la gran cosa y a eso de las 19.00 la fila comenzó a moverse más fluidamente (estamos hablando de más de 1,500 personas, fácil). A las 19.40 la fila se movió con velocidad esperanzante y, como se había advertido que sólo se permitiría firmar un artículo por cráneo, pues todos dijimos "En 20 minutos sí llegamos." En efecto, a eso de las 19.50 ya estábamos dentro de la plaza a tiro de lanza de la tarima.
Y entonces sucedió.
Un compañero de fila se adelantó para juntar información y, ¡AH, QUÉ LA MIERDA!, ya no había nada... DESDE LAS 19.00 HRS. La fila todavía estaba ordenadamente formada, muchos todavía temblorosos por lo inminente del encuentro con Kojima, pero ya no había nadie en la tarima. ¿A quién le avisaron que mejor se fuera a su casa? Al pobre diablo que estaba formado después del último privilegiado que pudo pasar a que le firmaran su memorabilia. Imagínense la decepción, el coraje, la tristeza de este proverbial amigo; la neta no se lo deseo a nadie. Como es de esperarse, nadie se enteró de que el evento había terminado 70 minutos antes y todos seguíamos muy monos, formaditos con la idea de llegar muy pronto.
La siguiente mamada era preguntarle a los esclavos de traje si era un receso o algo para que, con su puta mueca burlona y arrogante, dijeran que no, que se había terminado desde hacía rato. Sólo quedaban en la tarima los edecanes de Konami, un sexteto de "niños bonitos" todos vestidos de blanco y con el logo de Konami en sus playeras. Estos pendejos, cuando les preguntabas qué estaba pasando, sin quitar la mirada de lo que estaban haciendo (abrir una botella de agua o un refresco de lata), te contestaban con desgano, valiéndoles reverenda verga y bromeando entre ellos, sin prestar un mínimo de respeto a quien les preguntaba, con toda la cordialidad, cómo estaba la movida.
Así, todo podría parecer una pifia por cosas de las autoridades, sin mebargo, no fue sólo así. También los fans, la gente que asistió al asunto, también hicieron despliegue de la locura, marca de estos tiempos, causa de que las cosas vayan como van.
Primero, al parecer, hay una competencia de vanidades entre las llamadas subculturas. Todo evento público se vuelve una manera de presumir que algún bípedo es el más grande fan de algo. Esto ya da de qué hablar, pues la idolización por sí sola habla de una falta de independencia intelectual de por sí. Si le sumamos la vanidad, tenemos como resultado una bola de impertinentes con ínfulas de ser superior porque llevan a firmar un objeto "impresionante" (como por ejemplo la caja de una edición especial de Metal Gear Solid 4. Guns of the Patriots), pero de color negro cuando la tinta del plumón con el que se hará la firma es de color negro (duh). Mejor aún era la bola de sandios que, mientras esperaban, no paraban de jugar con su Nintendo
3DS, lo cual habla de su habilidad para tirar el dinero, pues el dichoso portátil cuesta alrededor de 5,000 pesares... Y no hay ni un puñado de juegos decentes. Sí, ya sé que ya salió Zelda, pero es un refrito de Ocarina of time en 3D. Si consideramos que el aparatejo cuesta 5k y el precio en "canales oficiales" del juego es de $799.00, ya nos podemos ir haciendo una idea de cómo se van sumando las cosas (autoridades y pueblo) para darnos como resultado la repúbica bananera en que vivimos. Pero eso sí: el 3DS es un símbolo de status, así que no tiene precio salir a presumir tu precioso gadget y hacer que todos se mueran de envidia porque ellos no lo tienen. En mi caso, lo único que prueba es pendejez (más o menos como quienes compran productos de Apple), pero bueno... Este párrafo puede sonar fundamentalista, pero la conclusión vendrá más abajo.
Segundo, rondando la firma se encontraban un tal Renzo y un tal Akira. El primer fulano trabajó en la revista Atomix y ahora trabaja en Sony o algo así. El segundo también estuvo en Atomix. El punto es que cuando estos dos salieron a filmar la enorme fila (acompañados por un tercero que no me acuerdo cómo le dicen), todo mundo se puso como si hubiera un gallo en el gallinero. Les pedían fotos, autógrafos y demás cosas como si fueran Kojima. Háganme el favor. Entiendo que la gente en general sea insegura, apocada, infantilizada y necesite héroes y figuras paternas, pero, ¡por favor, búsquense ídolos que valgan la pena! ¿Qué chingados tienen que hacer adorando a un güey que participó en una de las revistas más pinches en la historia de la prensa de videojuegos mexicana (se pelea el título con la revista Gamers)? Digo, a la mejor que trabaje en Sony sí es un logro, pero, ¿como para adorarlo? No la chinguen. En resumidas cuentas, los fans, estadísticamente, parecen ser unos débiles mentales que tienen como ejemplo seguir a cualquier idiota que tenga un poquito de presencia en algún medio. Por eso nadie toma en serio a los gamers.
Tercero, varios de los presentes no sólo eran gente que conoció Metal Gear Solid gracias a la reedición que se le hizo para Game Cube (bastante chacala de por sí: sólo fue supervisada por el señor Kojima), sino que muchos llevaban a firmar cosas que ni al caso: ¿Smash bros. brawl? ¿En serio? ¿Para que te lo firme Kojima? ¿Nomás porque Solid Snake hace un cameo? Algunos llevaban su Twin snakes... De Player's Choice. Vamos, que había pseudofans que gustan del fenómeno más por moda que por verdadero apego a la obra. Y esos pseudofans le quitaron lugar a otros fans más chonchos (tuve oportunidad de hablar con un par de individuos que sí se merecían el autógrafo de Kojima-sama y por motivos laborales no pudieron llegar temprano). Para no hablar de algunos desgraciados que por azares del destino pasaron temprano por el lugar, se enteraron del evento y se lanzaron a comprar cualquier cosita de Metal Gear Solid en el Gayme Planet de Tepisur para tener algo que les firmaran.
Pero nada de lo anterior se compara a lo que sigue, la santa madre de los crímenes de lesa humanidad: los méndigos hijos de puta que vendían el autógrafo de Kojima-sama afuera de Tepisur.
Esto sí es el colmo. Hubo un grupúsculo de bestias infrahumanas que llegaron, se formaron a buena hora, les firmaron una postal de las que regalaban en el evento y salieron a venderla a los pobres míseros que, después de las 19.00 hrs., se quedaron sin su autógrafo.
Sí, sé que es difícil de creer, pero sucedió. Es semejante a los revendedores de boletos para conciertos y demás: tienen miles de tarjetas de Bananamex y aprovechan las preventas para comprar los mejores boletos y revenderlos el día del evento. Y también he sabido que lo han hecho con los pases Fila Cero de Telmex. Esta acción no tiene nombre. Es gente que quita lugar a personas verdaderamente interesadas en las cosas. Es gente que abarata, bastardiza aquello que representa asistir a un concierto (o firma de autógrafos, como resulta ser) y poder ver en vivo a nuestros artistas preferidos. Porque simplemente venden los pases al mejor postor, aunque muchas veces ni siquiera sea un verdadero seguidor del fenómeno. Da coraje, que de nuevo, el dinero lo pueda todo y que sea precisamente por dinero que las cosas se hacen como se hacen. Pero aquí sí tienen la culpa las dos partes: el culero que (re)vende y el pendejo que compra, por eso les digo que TODO está mal: las autoridades (organizadoras en este caso específico) y los interesados. El comerciante y el comprador. El médico y el enfermo. Todos están mal. No hay uno que haga lo correcto.
Precisamente por eso nos tratan como nos tratan. Porque
nos portamos como bestias. Por eso el 3DS te lo avientan en $5k y los juegos en 800 pelucones. Por eso los organizadores de una firma de autógrafos pueden terminarla una hora antes de lo prometido y no avisarle a nadie. Por eso los juegos y consolas cuestan de 30 a 70% más de lo que cuestan en el gabacho. Por eso nos patean las bolas cada vez que nos dicen que en México no hay una industria seria del videojuego porque los sonsumidores no compran en "canales oficiales" (whatever it means). Por eso las ediciones especiales de videojuegos autorizadas para nuestro pinche país vienen incompletas.
¿Les suena raro lo de las ediciones especiales? La edición especial de God of war 3 traía el juego, una réplica de la Caja de Pandora, un libro de arte, contenido descargable, la banda sonora del juego y un CD con música metalera inspirada en el juego; a 125 USD. Pues la edición especial "autorizada para América Latina" no traía el soundtrack ni el CD y costó $1,900 en "canales oficiales".
Para Metal Gear Solid. Peace Walker hubo tres ediciones especiales y un paquete de accesorios. La Big Boss Edition trae el juego, un PSP-3000 en camuflaje militar, una bolsa especial para llevarlo, una memory stick de 4 Gb y unos códigos para desbloquear contenido a 340 USD. El Entertainment Pack trae el juego, un PSP-3000 en color verde metálico galvanizado, una memory stick de 2 Gb y códigos para desbloquear lo mismo que en la Big Boss Edition y además para bajar la película 2012 de la Play Station Network, a 260 USD. La Collector's Edition trae el juego y un libro de arte, todo en
una caja especial ("de lujo" le dicen) por 70 USD. ¿Y en México? En México el Entertainment Pack y el paquete de accesorios no llegaron de manera oficial, la Collector's Edition llegó a $800 y sólo en Gayme Planet. De la Big Boss nos llegó un insulto que se debería haber llamado Big Ho's Edition: juego, PSP en camuflaje y códigos por $4,700 (salvo una semana que hubo descuento de $1,000 en toda la línea PSP, en cuyo caso quedaba en $3,700) y sólo en la tienda Gramers. Así es: ni bolsa NI MEMORY STICK. ¿Dónde carajo se supone que iba uno a guardar su avance? Quién sabe. En word pad, supongo... Faltaba que te lo vendieran sin batería para el PSP o sin el cable de corriente.
De inFAMOUS 2 no hablamos porque no trajeron edición especial oficialmente. Pero eso sí, en Gramers, si haces la preventa, te regalan la mochila que trae la edición especial.
Así pues, la firma de autógrafos de Kojima Hideo en Tepisur me demostró varias cosas: que las autoridades organizadoras son una porquería; que hay demasiados intereses dentro de cualquier cosa; que a la industria del videojuego le valen verga los gamers; que los gamers nos lo merecemos; que la estúpidez no se arredra ante subculturas o aficiones; que todo es puro puto negocio.
Yo, por mi parte, no vuelvo a presentarme, en mi vida, a otra fiesta de idolatría: puros corajes. Aunque más merezco por pendejo: ya sé que el autor no importa; sólo la obra. A ver si así aprendo. Adicionalmente, mando oficialmente a los "canales oficiales" a tomar por culo. Ni uno solo fue capaz de meter mano para organizar el asunto, para mejorar el evento, pero bien que hicieron negocio con él, además de que dan carísimo y con pésimo servicio, nunca traen las preventas a tiempo, no te respetan los precios y, a veces, ni siquiera te respetan la preventa... Y tampoco te respetan como cliente. Me declaro cliente, de ahora en más, del mercado gris: ellos no fallan, tienen mejor catálogo y dan a un precio decoroso (a menos de que sean coleccionables o clásicos; ahí sí sangras donde sea).
Total que en México no se puede hacer bien ni siquiera una pinchurrienta firma de autógrafos. Y la culpa la tienen tanto los organizadores como los fans. ¡Chingao! Difícil la tenemos...
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Thursday, July 07, 2011
Trapos cochinos
Viendo tanta cosa de hace algunos años me sorprendo de ver, en líneas generales, lo poco que han cambiado de fondo las cosas. Ha habido algunos cambios, pero todos son de refinamiento de opiniones. Por ejemplo, en cuatro años:
- Dejé de ser demócrata.
- Mi misantropía evolucionó.
- Mi puntería mejoró (espero).
- Soy más ciudadano que antes.
- Soy más berrinchudo que antes.
- Redacto mejor.
- Uso menos barbarismos.
Tuesday, June 14, 2011
Una peinadita
Demócrata, pero republicano

Friday, May 20, 2011
El que sabe, sabe...

El texto en cuestión es una muestra más de un texto pretendidamente literario que no pasa de ser un producto disfrazado de novela histórica para consumo de la masa. Antes de entrar bien en el texto todo suena muy bien: una novela histórica situada en el siglo XII siguiendo veinte años (de los
El texto está dividido en dos partes: “El libro de la sabiduría frágil” y “El libro de la sabiduría perpetua” con 25 capítulos el primero, 15 el segundo y algunos extractos directamente de la obra original de Maimónides intercalados al final de varios de los capítulos que funcionan a manera de epígrafes para el capítulo siguiente y para el núcleo narrativo siguiente. De cierta manera, los epígrafes sirven como hilo temático y van guiando la narración a veces de manera directa.
El texto nos presenta un narrador protagonista en la voz de Maimónides mismo con un tiempo (ya se dijo) de 20 años, pero presentado en zig-zag mediante el uso de analepsis (flash-backs, retrospectivas): la historia comienza en 1187, cuando Moisés tenía 52 años (hacia el final de su vida) y hay constantes regresiones a 1167 y subsiguientes, cuando tenía 32. Los espacios en que se desarrollan las acciones son principalmente dos: Fustat, Egipto y Jerusalén, Palestina.
El personaje principal es, como establecimos arriba, Maimónides con intervenciones de su hermano David Ibn Ubayd (sic, personaje secundario), Sara, su esposa, Zutte (secundario por un rato), y, muy especialmente, Saladino como principal personaje secundario. La trama es simple: cómo Maimónides, exiliado de Córdoba se estableció finalmente en Fustat y ahí comenzó a obtener fama y posición como médico hasta el grado de ser reclutado por Saladino mismo para acompañar en calidad de médico de guerra a la reconquista de Jerusalén. Hay pequeños guiños a
En cuanto al discurso, éste es el tercer gran problema del texto (del primero y segundo hablaremos más abajo). La construcción del discurso está plagada de figuras patéticas (en el sentido puramente retórico del término) que buscan la inclinación del lector a una tesis tendenciosa y bastante choteada ya: el “Pobrecitos judíos, cómo han sufrido a manos de seres viles varios, especialmente los monstruosos árabes misóginos y represores, bestias furibundas destructores de todo lo no musulmán”. Esto se nota, principalmente, en las acciones de los islámicos del texto contra los judíos ahí aparecidos (maltratos infantiles, represión, etc.) y en el registro lingüístico utilizado tanto en las descripciones de los islámicos como en sus intervenciones discursivas (v. gr.: p. 184, donde se dice que la intención de Saladino era “aplastar y humillar”, -no le bastaba con derrotar, pues-; también en pp. 191, 192, 197-200, 210, 222 y muchísimos desde p. 40).
En cuanto a figuras retóricas, dentro de las que no apuntan al discurso patético, la mayoría son un montón de clichés amorosos o cosmológicos en forma de símil (p. 77) o como simple construcción de cursilería amorosa (pp. 96, 101, 135-137, etc., etc.). Las únicas dos metáforas realmente fuertes, realmente artísticas (pp. 50 y 106) son debilitadas hasta la destrucción al ser explicadas en aras de que el público masificado a quien va dirigido el texto no se molesten en esforzarse para comprenderlas. Finalmente, para dar una idea de verosimilitud y de indigenismo, el discurso está salpicado de arabismos y hebraísmos mal transliterados, otra vez, a favor de una mayor difusión. En conclusión, el discurso plasma una visión martírica del mundo judaísta ya vista con demasía en muchos otros lados.
El segundo gran problema del texto está al nivel de los personajes. Primero, nos presenta a un Maimónides infantilizado hasta la ridiculez, incapaz no sólo de comprender a una cultura prima (en el sentido de que judíos e islámicos son primos) a la suya, sino, peor aún, sin deseo alguno de comprenderla. Maimónides aparece como un personaje débil y pusilánime que está parado entre la barbarie con los sentidos embotados por tanta bestialidad sin atinar a hacer algo al respecto y sin poder entender lo sucedido. ¿Y la sabiduría tremenda y la formidable comprensión que ben Maymun tenía no sólo del ser, sino de ambas culturas, judaísmo e Islam? Por el otro lado encontramos a Saladino como otro personaje débil (en el mismo sentido que Rambam: que actúa por pasión, sin toma de conciencia alguna, como decía Todorov), pero frenético, avaricioso, sádico y sanguinario. ¿Dónde quedó el gran Saladino estratega del que Sūnzǐ hubiera estado orgullosísimo? ¿Y el gran líder piadoso Saladino de quien incluso
Podría argumentarse que, al ser un texto literario, no tiene por qué presentar al Maimónides o al Saladino reales, pero este es su primer gran problema: su pretensión de verdad. La “nota del autor” aparecida al final del texto y el curriculum del autor puesto como tarjeta de presentación del libro para apantallar y propiciar la compra del objeto (además de la denominación “novela histórica”) son lo que más lapida la obra misma. Poner a Maimónides como narrador protagonista fue el clavo final en el ataúd de este texto que nació muerto. Los epígrafes especialmente seleccionados serían un gran aporte a la literariedad del texto si no estuvieran descontextualizadas y utilizadas de manera tramposa para sustentar el discurso patético y casi gritarnos: “Maimónides dijo esto. Le caían mal los árabes y denunciaba sus monstruosidades.”
La historia del Islam es demasiado compleja como para encajarla a golpe y porrazo en prejuicios diciendo cómo todos los árabes (no islámicos, ojo, en el texto jamás hay distinción entre sunna, šīʿa, árabe, kurdo, almohade, almorávide, egipcio ni nada) son una bola de talibanes intolerantes... Un doctor orientalista lo sabría.
Friday, February 11, 2011
Tears of happiness...
Friday, October 08, 2010
Otro plagio
"PEÑA NIETO, EL «GOLDEN BOY» DEL ESTADO DE MÉXICO
"El copete acicalado. La sonrisa diamantina. La novia famosa. El Gobierno dadivoso. La publicidad omnipresente. La pantalla alquilada. La alianza del guapo y los corruptos. Los componentes centrales del modelo de competencia política que el PRI construye y con el cual logra ganar. Los ingredientes fundamentales de la estrategia que el PRI despliega y con la cual logra arrasar.
"Una ecuación cuidada, perfectamente planeada: cara bonita + dinero + televisoras + publicidad + PRI dinosáurico = triunfo electoral. Una fórmula concebida en el Estado de México y ahora instrumentada exitosamente a nivel nacional. Una fórmula patentada por los artífices de la «experiencia probada», en busca de algo que puedan vender como «nueva actitud». El modelo bombón. El modelo «Golden Boy». El modelo Peña Nieto.
"Con resultados a la vista y confirmados en esta elección. Distrito tras Distrito, Presidencia municipal tras Presidencia municipal, Diputación tras Diputación, Estado tras Estado. Corredores azules que se vuelven tricolores; bastiones panistas que pasan a manos priistas; territorios del PRD que dejan de serlo. Guadalajara y Zapopan y Cuernavaca y Toluca y Ecatepec y Tlalnepantla y Atizapán y Naucalpan. Tan sólo en el Estado de México, el triunfo en 40 de 45 distritos electorales.
"El PRI, beneficiario del voto de castigo por una economía que se contrae más del 7 por ciento. El PRI, beneficiario de la inseguridad que la popularidad presidencial no logra remediar. El PRI, beneficiario de un PRD que se devora a sí mismo y un PAN que se traiciona a sí mismo. Pero más importante aún, el PRI beneficiario de la mejor inversión que ha hecho en tiempos recientes: la campaña publicitaria permanente que lleva a miles de mujeres a exclamar -en mítines de campaña- «Peña Nieto, bombón, te quiero en mi colchón.»
"El «Astro Boy de Atlacomulco», una criatura concebida por la dinastía política más importante del País que ahora busca dominarlo de nuevo. El político Potemkin, producto de un entramado de intereses políticos y empresariales que combina la modernidad mediática para llegar al poder, con los viejos métodos para ejercerlo.
"El mexiquense metrosexual construido con carretadas de dinero: por lo menos 3 mil 500 millones de pesos en cuatro años de autopromoción mediática descritos por Jenaro Villamil en su nuevo libro Si yo fuera presidente: el reality show de Peña Nieto. El posible candidato presidencial, seleccionado, asesorado y adiestrado por personajes como Arturo Montiel y Alfredo del Mazo y Carlos Salinas de Gortari y ejecutivos de Televisa y muchas manos más que peinan el copete. Venden el producto. Posicionan la marca.
"Enrique Peña Nieto, emulando a diario la estrategia salinista basada en la inauguración de grandes obras y el cumplimiento de pequeños compromisos. Promocionando a diario la lista de libramientos construidos, tractores regalados, apoyos económicos entregados.
"Ejemplo de lo que Octavio Paz llamó el «ogro filantrópico», ese Estado que no construye ciudadanos, sino perpetúa clientelas. Millones de mexicanos educados para vivir con la mano extendida, parados en la cola, esperando la próxima dádiva del próximo político. Como los 9 mil que se aprestaron a celebrar el cumpleaños de Mario Marín hace unos días y los 200 que hicieron cola para abrazarlo. Como aquellos para quienes la corrupción se vale cuando es compartida. Como aquellos que volvieron a votar por el PRI en el Estado de México, a pesar de las marrullerías de Arturo Montiel y las marometas llevadas a cabo por su sucesor para encubrirlo.
"Enrique Peña Nieto, actor de un espectáculo continuo, perfectamente producido, escenificado y actuado en la pantalla más grande del País. El candidato de «El Canal de las Estrellas» que hasta novia le consiguió. El candidato que las televisoras hacen suyo y se encargan de edificar. Con promoción política disfrazada de infomercial; con paquetes publicitarios que incluyen la compra de entrevistas en los principales noticieros; con la cobertura de un romance que recibe más atención que la guerra contra el narcotráfico; con el silencio televisivo que se guarda sobre el caso de Atenco o los feminicidios en el Estado de México o cualquier tema controvertido que podría evidenciar las fauces del joven dinosaurio.
"Hay un Plan de Trabajo que Televisa ha puesto en marcha y cuyas instrucciones Peña Nieto sigue al pie de la letra: te doy la pantalla desde la cual propulsarte y me das una Presidencia a la medida de mis intereses. Un trueque permanente de favores, dinero, gestión política a cambio de impunidad y promoción mediática.
"Como advierte Julio Scherer García, la fórmula Peña Nieto es sencilla: comprar el tiempo en la televisión, corromper y corromper, mentir y mentir, aprender que a los aprendices se les puede y debe aprovechar. Todo para apoyar al joven muñeco, atractivo por su presencia física, a costa de la inteligencia y la pulcritud moral. Todo para que el poder regrese a las manos de la mafia. Todo para que el PRI vuelva a Los Pinos."
Si ya al adefecio de Madrazo le decían "Madrazo: de ti yo me embarazo"...
Me pregunto qué opinarán las feministas de las imbéciles con ese tipo de frasecitas...
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